Los perros, mi pasión.

Toda mi vida he tenido perros en mi casa, desde que tengo memoria; algunos mas chicos que otros. El tema es que no podría vivir sin tener uno en mi casa. Les contaré la historia de mi última mascota.

Era un perro Bull Terrier Ingles, desde pequeño lo compramos y no conocía el temperamento de esos perros. Muchas personas me comentaban que eran animales muy agresivos (tal vez por su historia o su aspecto físico) pero la verdad es que no. Creo que la educación que reciban y el trato hacia ellos es fundamental para determinar cualquier tipo de comportamiento.

El caso es que lo recibí desde cachorro y lo nombré Ipon, la traducción del Japonés al Español es punto. Le puse así porque tenia una mancha negra en el ojo, como si fuera un punto que cubriera en su totalidad el ojo derecho. Al principio era bastante mal humorado y no le gustaba bañarse, en ocaciones lanzaba mordidas y tuve que corregir ese comportamiento. Sin embargo, con el tiempo se convirtió en el amigo más fiel de todos; me acompañaba a todos lados y crecimos juntos.

En especial, este perro tenia una conexión grandiosa entre mi salud y la salud de el. Si y me enfermaba, Ipon lo hacia días antes o días después de que me pasara a mi. Eso era sorprendente, no entendía eso; tal vez nunca lo entenderé. Ipon falleció después de una grave enfermedad que me atacó, a los dos días de enfermarme el perro murió, casi como salvando la vida ya que inmediatamente me cure y salí del hospital.

Desde ese día lo he recordado con todo mi corazón, este pensamiento es para ti. Fuiste y eres el perro con mejor conexión del mundo, podría decir que diste la vida para que yo estuviera bien.