Rincón de Santos

Antes de que el marketing existiera, yo tenía la idea de que algo así me iba a gustar aun y cuando todavía no era consciente de ello. Desde pequeño me interesaban dos factores: la tecnología y las ventas. Si juntamos las dos actividades podríamos considerarlos ahora que era un fanático del marketing digital.

El tiempo me fue dando la razón, antes de entrar a la universidad realicé mi examen de aptitudes y todo indicaba que yo tenia buenas oportunidades para las áreas tecnológicas, y de humanidades. Después de andar buscando en donde estudiar, me decanté por Ciencias de la Comunicación en el Tecnológico de Monterrey. Sinceramente estaba entre Mercadotecnia o Comunicación pero el plan de estudios me convenció que la segunda era para mi. Y no, no me equivoque.

Al principio todo era miel sobre hojuelas hasta que se presentó la oportunidad de trabajar. Claro que estaba emocionado y tenia muchas ganas de hacerlo pero no sabía en lo que me estaba metiendo. Mi primer trabajo fue en la redacción de un periódico deportivo y era relativamente divertido, el único inconveniente fue la monotonía. Escribir y escribir y escribir notas era muy cansado para mi. Renuncié a los 3 meses.

Mi siguiente trabajo fue en una agencia de redes sociales, en realidad era una agencia de marketing digital pero yo me encargaba de las social media. Ahí todo cambió, se me abrió la visión que cambiaría mi vida para siempre. Todo lo que yo había aprendido era material para ponerlo a prueba en el trabajo y en la realidad, se convirtió en mi obsesión.

Sin duda ese trabajo fue una revelación pero no pude aguantar entre estudiar y trabajar. Decidí salirme por tiempos y por energía a los 5 meses de estar ahí. Pero un gran descubrimiento fue el marketing digital para mi vida. Desde ese momento a lo que me dedico es generalmente a eso.

No había contado el porque me gustaba tanto la mercadotecnia y cual era una de las razones para abrir este blog, saben que estoy abierto a cualquier pregunta en la pestaña de contacto. Manda todo, que seguro lo voy a leer.